¿Para qué sirve LinkedIn?

¿Por qué tengo que estar en LinkedIn si ya tengo trabajo? Esta es una pregunta que con frecuencia nos hacen nuestros clientes. Una cuestión que, todavía, parece no estar demasiado clara en el sector empresarial, puesto que existe la percepción de que LinkedIn es un simple contenedor de curriculums al que pueden acceder los departamentos de recursos humanos cuando tienen la necesidad de seleccionar personal. Nada más lejos de la realidad, pero resulta que LinkedIn es mucho más que eso.

LinkedIn es una herramienta perfecta incluso para quien tiene un puesto de trabajo estable del que, en principio, no tiene ninguna intención de desprenderse. Es perfecta para grandes directivos, para autónomos o para empleados. Te permite localizar proveedores, distribuidores, posibles colaboradores y potenciales clientes. LinkedIn es, en definitiva, una red profesional ideal para hacer negocios.

Estrechar la mano, hacer negocios

No debemos olvidar que facilita la indexación en Google y que, además, es un potente buscador que, por cierto, está experimentando mejoras para ofrecer resultados más “inteligentes y racionales“. LinkedIn asegura que en el último año se realizaron más de cinco mil millones de búsquedas, lo cual significa que si no estás, puedes perderte muchas oportunidades de negocio.

Pero de nada sirve estar, si no lo hacemos correctamente. Por eso es tan importante optimizar al máximo nuestro perfil en LinkedIn. Debemos completar todos los apartados utilizando palabras claves en cada uno de ellos. Tu ‘Formación’ y ‘Experiencia’ profesional, un ‘Extracto’ que resuma tu trayectoria, ‘Idiomas’, etc. El más importante, el ‘Titular’. Tienes 120 caracteres para definirte de la manera que quieres que te encuentren. Además, habrá que enlazar los diferentes centros en los que te has formado y las empresas en las que has trabajado. De esta forma, ganaremos visibilidad dentro de la plataforma y nuestra red de contactos se ampliará.

Pero la verdadera fuerza de LinkedIn reside en los grupos de debate, ahí es donde se cuecen los negocios. Podrás intercambiar opiniones, compartir artículos y lanzar preguntas. Pertenecer, de forma activa, a grupos relacionados con tu sector te otorgará cierta reputación, pero de nuevo ampliará tu red de contactos, puesto que podrás contactar con todos los miembros de los grupos a los que perteneces.

Es importante también mantenerte activo, tus actualizaciones te darán visibilidad. Cualquier modificación en el perfil, recomendar o responder un debate, nuevos contactos… todo aparecerá en el muro de tus contactos y eso hará que estés vivo en LinkedIn.

Y como siempre, al igual que en cualquier red social, deberás tener clara tu estrategia. La tuya y la de tu empresa a la que también deberías darle presencia. Podrás crear una página de empresa en la que compartir tus productos y servicios, pero sobre ello profundizaremos en otra ocasión.

Por ahora, primer paso, tener tu perfil de LinkedIn bien optimizado ¿A qué estás esperando?